Aventura. Desierto. Amor.

Diana y Ernesto empezaron su aventura de amor en el desierto de la Tatacoa. Se animaron a vestirse de novios un día después del matrimonio y nos fuimos hacia el desierto con toda la energía de hacer fotos inolvidables. Y lo logramos. Fue una sesión divertida en tiempo récord... pues la luz nos daba poco campo de acción. Buscamos el sendero del coyote y el correcaminos. Y lo encontramos.

Se fue el sol y el desierto se oscureció. Pero arriba el cielo se despejó y salieron todas las estrellas. Con dos carros apuntándole al desierto, Diana y Ernesto lograron llegar hasta el otro lado. Jhonatan era el encargado de los flashes con geles naranja, para meterle candela a la montañita... Y todo funcionó! Logré la silueta del amor de D&E en el desierto. Luego buscamos recursos con las luces disponibles.

Una pareja encantadora. Joven. Dicharachera. Especial. Pero lo mejor de ellos es su espíritu aventurero. Ahí se ganaron la de oro.

Viajar por Colombia también agranda el mundo. Haga la prueba y verá!

El desierto de la Tatacoa es uno de mis escenarios favoritos para hacer fotos de amor. Fotos de novios que se quieren harto. De novios todoterreno!
















Amor en Márquez: Laura y José Maria

Es una nota cuando los novios se convierten en amigos del fotógrafo. Laura y José María son de esos novios que uno quiere desde que los conoce. Cuadramos hacer fotos antes del matrimonio en la Hacienda Marquez. Una sesión de compromiso que fue mixta pues parte fue con la D700 y la otra con mi iPhone 4s y la aplicación Disposable. Uff!!

Risas. Muchas risas. "¿Y ahora cómo nos paramos?". "Vayan hasta allá y se vienen corriendo". Que buena sesión de compromiso! Para el matrimonio, Jóse y Laura escogieron verse antes en el "First Look". Increíble. Y después todo fue una fantasía. Hasta el Burrito que le da los buenos deseos a los novios. Y llovió mucho, pero el agua no opacó ni un segundo la celebración de este gran amor. Con Nico Fernandez y Cristina Restrepo logramos unas fotos lindas de una pareja especial a la que queremos como familia y a quienes les deseamos toda la felicidad del mundo. Y que vengan los hijos!!

































Mi otro yo

Ok. Por dónde empezar... De pronto con mi segundo apellido, que desde ahora empieza a coger fuerza.

Ya había buscado mi nombre por google a ver qué pasaba o quién aparecía con mi mismo nombre. Por ahí vi a varias personas con el mismo nombre y apellido. Todos los que vi tenían nombre compuesto. Pero era claro el nombre común: Pablo Salgado.

Hoy me llegó este email:


Hola! vi unas fotos de un matrimonio http://www.facebook.com/#!/photo.php?fbid=10150487045112815&set=a.10150481630432815.375228.696227814&type=3&theater y salia tu firma, me puedes confirmar si fuiste tu el que tomó esas fotografias
 , yo vivo en Machalí Chile, me caso el 17 de noviembre a las 18:45 aproximadamente
  y solo quiero fotografias de mi marido y yo para ese dia necesito que me digas cual es el costo de tu trabajo que me parece maravilloso atenta a tus comentarios.


Confieso que antes de hacer click en el link azul, saqué pecho. Y me vi más internacional que nunca. Después de hacer click, sentí otra cosa. Rara. De piel de gallina. Tengo un colega en Chile que se llama Pablo Salgado y, como yo, dice ser fotógrafo artístico de matrimonios. ¿Ah? Madre mia!

Mandé varias respuestas a ese email. Las primeras fueron de un fotógrafo de matrimonios artísticos que pensaba ser el único con ese nombre, es decir, yo. Hacia el final de los emails, cuando caigo en cuenta de mi homónimo, le explico a la novia que no soy yo a quien ella busca, sino otro Pablo Salgado que está más cerca de ella y quien con toda seguridad la motivó  a buscar su nombre por google. Especulación muy probable.

Buena o mala suerte, el primer nombre que arroja google es el de mi página web. Alguna ventaja debía tener esta versión de Pablo Salgado ¿no?
De todas maneras, ahí debió empezar el desvío de Chile a Colombia por parte de la comprometida y despistada novia.

Cotización enviada, descripción de trabajo enviada, costos, etc... "Me voy para Chile iuju", pensé y dije en voz alta. La ilusión de viajar a Chile a hacer un matrimonio era de piedra... contundente!! Pero ahora después de varios clicks, está virtualmente desmoronada... Sin embargo, falta una respuesta por parte de la novia confundida que claramente publicaré en su momento. Seguramente será la que todos sabemos... y que empieza con "perdona..."

Por ahora, me iré a la cama sabiendo que hay otro Pablo Salgado, fotógrafo, y de matrimonios... y que dice ser, como lo digo yo, un fotógrafo artístico.

Si todos los que nos llamamos igual y nos dedicamos a lo mismo viviéramos en la misma ciudad y trabajáramos en la misma empresa sería divertido. Y fíjese que no es tan imposible como uno pudiera creerlo.

Ha buscado qué hacen sus homónimos? Se puede llevar sorpresas. Google le ayuda. Haga la prueba.



Caminando en Cartagena

Era el matrimonio de Edward y Cata. En Cartagena. Tres días intensos. Miles de cosas por hacer. Poco tiempo. Mucho edamame. Mucha chancla. Era también mi primer trabajo con Nico Fernandez, colega en efeunodos. Buena experiencia. En uno de mis bolsillos muy a la mano, mi Canon S95. Un juguete de verdad. Cena de bienvenida terminada, matrimonio terminado, paseo por muralla y atardeceres... permanente. Detalles de la boda ya casi.

De todo muy poquito. Espero que disfruten este paseo.


 Hotel Santa Clara desde la muralla.

Atardecer con iconos de Cartagena.


Mercadito al frente del Santa Clara. Esperando el edamame en Teriyaki.

La Casa Azul. Buscando locaciones.

Ensayando el blanco y negro en paisaje.

Nico Fernandez posando para foto "viendo enanos".


La Palenquera. Posa para la foto, estira la mano abierta y refunfuña.

Cata y Edward. El día después.

Monumento. Atardecer. Poste.

Cenando con Nico F. Gran tipo.












El Confesionario Parte 1

Pensando en cosas creativas apareció El Confesionario. Es un espacio mudo pero muy expresivo donde los novios reciben una ráfaga de preguntas más bien íntimas y embarazosas.  Y como es solamente entre ellos y el fotógrafo quedarán registradas las miradas, reacciones y silencios... ya que no están obligados a responder ninguna pregunta. En realidad los ojos y el lenguaje corporal hablan y bastante.

No planeo publicar las preguntas. Pero sí las respuestas gráficas. Porque este blog sale en horario familiar. Entonces lo invito a que piense en preguntas que le haría a unos recién casados... y si quiere me las manda por email a info@pablosalgado.com. Quién quita que por ahí salgan las respuestas gráficas a sus preguntas!

Por ahora los dejo con El Confesionario Parte 1.

Germán y Lina.